¿Cuándo llevar a un niño a terapia ocupacional?
- Javiera Peña
- 17 ene
- 3 Min. de lectura
Como madres y padres, muchas veces sentimos que “algo no está del todo bien”, pero no sabemos si es parte del desarrollo normal o si es momento de consultar.La terapia ocupacional infantil suele generar dudas porque todavía se asocia solo a diagnósticos, cuando en realidad puede ser un apoyo temprano, respetuoso y muy beneficioso para muchos niños y niñas.
En este artículo te explico cuándo llevar a un niño a terapia ocupacional, qué señales observar y por qué consultar a tiempo puede marcar una gran diferencia.

¿Qué es la terapia ocupacional infantil y cómo ayuda?
La terapia ocupacional infantil acompaña el desarrollo de niños y niñas en sus actividades cotidianas: jugar, comer, vestirse, comunicarse, regular sus emociones y relacionarse con otros.
El foco no está en “corregir” al niño, sino en entender cómo procesa el mundo, qué necesita y cómo apoyarlo para que logre mayor autonomía, bienestar y seguridad en su día a día. Cada niño tiene su propio ritmo, y la terapia ocupacional respeta profundamente ese proceso.
Señales de que un niño podría beneficiarse de terapia ocupacional.
No es necesario que exista un diagnóstico para consultar. Muchas veces, basta con observar ciertas señales persistentes en el tiempo.
Dificultades en el juego
Le cuesta iniciar o mantener el juego
Prefiere jugar siempre de la misma forma
Tiene dificultad para compartir o turnarse
Evita ciertos juegos por frustración o desregulación
Regulación emocional y conductual
Se frustra con facilidad
Tiene pataletas intensas o prolongadas
Le cuesta calmarse sin ayuda
Cambios de rutina generan mucha angustia
Desafíos sensoriales
Rechazo a ciertas texturas (ropa, alimentos, arena)
Hipersensibilidad a ruidos, luces u olores
Búsqueda constante de movimiento o presión
Se tapa los oídos o evita ciertos espacios
Motricidad y coordinación
Dificultad para tomar lápices, cubiertos o tijeras
Tropiezos frecuentes
Evita actividades físicas o se cansa rápido
Autonomía en la vida diaria
Dificultad para vestirse o desvestirse
Problemas con la alimentación
Dependencia excesiva para tareas acordes a su edad
Si varias de estas señales están presentes y se mantienen en el tiempo, puede ser un buen momento para consultar.
¿Cuándo llevar a un niño a terapia ocupacional sin esperar un diagnóstico?
Esta es una de las preguntas más comunes.
No es necesario esperar un diagnóstico para iniciar terapia ocupacional infantil.
De hecho, muchas familias consultan justamente para:
comprender mejor lo que le ocurre a su hijo o hija
recibir orientación
prevenir dificultades mayores
La intervención temprana permite acompañar antes de que las dificultades se intensifiquen, y muchas veces evita procesos más complejos a futuro.
Si existe sospecha de TEA, por ejemplo, la terapia ocupacional puede ser un apoyo clave durante el proceso de evaluación y acompañamiento.
Por qué consultar a tiempo marca la diferencia
Consultar a tiempo no significa alarmarse, sino escuchar y validar las señales.
La terapia ocupacional infantil:
favorece el desarrollo emocional y sensorial
fortalece la autonomía
mejora la participación en el jardín o colegio
entrega herramientas a las familias
promueve vínculos más tranquilos y seguros
Mientras antes se acompaña, más respetuoso y efectivo suele ser el proceso.
¿Cómo es una primera evaluación en terapia ocupacional infantil?
La primera evaluación es un espacio de encuentro, no de juicio.
Generalmente incluye:
conversación con la familia
observación del niño o niña en el juego
revisión de rutinas y contexto familiar
identificación de fortalezas y necesidades
A partir de eso, se define si es necesario iniciar un acompañamiento y qué tipo de apoyo será el más adecuado.
Cada proceso es único, y siempre se adapta a la realidad de cada familia.
Un acompañamiento respetuoso para tu hijo y tu familia
Si te preguntas cuándo llevar a un niño a terapia ocupacional, probablemente ya estás escuchando algo importante.Confiar en esa intuición es un primer paso valioso.
Si necesitas orientación o quieres conversar sobre tu situación, puedes escribirme. Juntas podemos evaluar cuál es la mejor forma de acompañar a tu hijo o hija, desde un enfoque cercano, respetuoso y humano.
¿Tienes dudas sobre el desarrollo de tu hijo o hija?
Escríbeme y conversemos. Atiendo en La Florida, Ñuñoa, Macul y también realizo sesiones online.
